El punto de partida en la intervención de la vivienda en c. Obispo Barragán, 81 fue la modernización y ampliación de la vivienda partiendo de la idea de conservación de los valores originales de la misma.

Durante el proceso de ejecución, se conservaron las antiguas carpinterías y mobiliario de la casa. Esta decisión vino derivada porque la familia tenía un vínculo personal con las mismas, ya que fueron elaboradas artesanalmente por uno de ellos.

La fachada de la vivienda se compuso de tal manera que encajase en la morfología urbana de Berlanga, con sencillez y materiales de gran calidad.